En la mayoría de las ciudades y pueblos se ha generado un cambio significativo en la forma de moverse en los espacios urbanos gracias a los patines eléctricos, bicis eléctricas, VMP y otros tipos de equipos parecidos a estos.

En la actualidad no es tan solo escoger entre los vehículos disponibles en el mercado, existe un catálogo inmenso que van desde airwheels hasta patines con sillín, y bicis eléctricas sin pedales.

Tanto ha sido el impacto de estos equipos que en el 2020 la DGT se encargó de dictar nuevas normas e instrucciones para que los usuarios tengan claro cuáles de estos equipos necesitan permiso y cuáles no para circular libremente.

Las autoridades que resguardan la buena conducta en las calles y los ayuntamientos se apoyan en esta normativa para hacer cumplir lo estipulado, por ello debes conocer la reglamentación antes de adquirir uno de estos equipos, para evitar que seas multado.

La DGT y las bicicletas eléctricas ¿cuáles son las que no necesitan permiso?

Dentro de la clasificación de vehículos de la categoría L no están incluidas las bicicletas eléctricas, esto significa que son muchas sus ventajas de movilidad y también de tipo administrativo:

-No se necesita ningún tipo de permiso para poder conducir estos vehículos

-No es necesario que estén homologados

-No hay que matricularlos en el DGT

-No hay que afiliarse a un seguro

Si vas a circular con una bicicleta eléctrica con sistema de pedaleo asistido EPAC como si estuvieses utilizando una bici normal, debes poder cumplir con estos requisitos:

-El equipo debe tener un motor de 250 W o menor, que vaya disminuyendo su potencia de forma progresiva, situación que la mayoría de los motores de estas bicicletas posee.

-La asistencia del motor debe ayudar al pedaleo hasta un límite de 6 a 25 km/h, para posteriormente dejar de funcionar al llegar a la velocidad establecida, o cuando el ciclista deja de pedalear.

¿Qué pasa con las otras bicicletas eléctricas? Sin pedales y con modo 100% eléctrico o acelerador

Este tipo de bicicletas pertenece a un tipo de vehículos distinto, determinado esto por la DGT ingresando en la categoría de L1e-A o L1e-B que incluye vehículos ligeros de dos ruedas a motor llamados ciclomotores o ciclos a motor.

La estructura de estos equipos es similar a la de las bicicletas eléctricas, aunque legalmente no se reconocen como equipos iguales.

Los ciclos a motor obligatoriamente deben ser homologados y matriculados para poder circular con permiso de conducción, además de tener que estar asegurado.

Características de los ciclos a motor L1e-A

Esta categoría de vehículos está conformada por equipos que son muy parecidos a bicicletas eléctricas, aunque estas son más potentes y se conocen como power cycles, se distinguen especialmente por:

-Se impulsan a través de unos pedales e incluyen además una forma de asistencia de propulsión auxiliar para el pedaleo

-La potencia del propulsor auxiliar se detiene en el momento en el que el vehículo alcanza la velocidad de 25 km/h

-La potencia neta de este sistema es siempre menor, o igual a 1000 W

-Los equipos de este tipo pueden tener dos, tres o cuatro ruedas

Los ciclos a motor se pueden confundir generalmente con bicicletas eléctricas o con patines eléctricos por el diseño tan similar, pero además de esto cuentan con:

-Una modalidad de asistencia de pedaleo totalmente eléctrica

-Un límite de velocidad de 25 km/h

-Los modelos pueden o no tener pedales

-Los patines que tengan una altura de 54 cm entran en esta categoría

Características de los ciclomotores L1e-B

Este es un grupo de ciclomotores mucho más potente que el anterior que a pesar de verse como bicicletas eléctricas superan la velocidad máxima, llegando a alcanzar los 45 km/h.

Este grupo incluye las bicicletas eléctricas más sofisticadas y modernas, además de los patines eléctricos y los citycocos.

-Los equipos de motores de combustión que tengan cilindrada menor o igual a 50 cc

-Equipos que posean una velocidad máxima de menor o igual a 45 km/h

-Vehículos que tengan una potencia neta igual o menor a 4 kW

El desconocimiento: la razón de tantas multas

Estos equipos, que naturalmente deberían poseer matrícula y permiso, son muy vendidos en la actualidad, siendo vehículos que en algunos casos exceden el límite de velocidad establecido.

El principal problema de los usuarios que adquieren equipos como estos es que desconocen las características de ellos, y las normativas que los sancionan al no tener el papeleo requerido para su circulación, llegando a conducirlos descuidadamente y teniendo que pagar multas que van de los 100 a los 1000 euros.