¿Has compartido ruta BTT con chicas? Yo, sí

 

 

Me apetecía mucho iniciar las crónicas de mi nuevo blog, con una entrada de estas características, porque la web tendrá hueco para bikers de distintas disciplinas del MTB, pero pretendo prestar mucha atención a los que se están iniciando. ¿Porque? Pues para que se encuentren mucho más seguros, a la hora de comenzar a pedalear por el campo, de lo que yo me encontré en su momento.

Hace ya más de diez años que comencé a hacer MTB, y créeme si te digo que lo más complicado era encontrar un sitio en el que sentirte tutelado en ese proceso, o sea, un club BTT, con una sección para iniciados, y con gente comprometida con tu progreso. No digo que no lo hubiera, digo que no lo encontré.

Hace algún tiempo se creó el “Club Ciclista En Femenino Granada” Fue un 28 de febrero, mira tu por donde, en el día de Andalucía, del 2011. Me llamó mucho la atención y provocó mucha curiosidad; y, aunque desde lejos, ya las empecé a observar.

Alguna de las carreras en las que participe, conocí y hable con alguna de sus componentes, concretamente recuerdo de Aly, y su valentía, porque compitió, cuando no había muchas que lo hicieran, y porque lo hizo bastante bien. El proyecto me pareció que era ilusionante para la mujer, y porqué no, también para nosotros los chicos. Demasiada testosterona junta no puede ser bueno jajajaja.

No hace muchas fechas, Pepe “Rizos” (miembro destacado del club) nos invitó a unos cuantos bikers a pedalear con su ellos, Club Ciclista En Femenino Granada,  por Padul. 

 

http://40bike.blogspot.com.es/2017/05/fabulosa-kdd-alrededor-de-padul-con-el.html

 

 

 

Fue bastante numerosa la convocatoria, y me llamo mucho la atención porque había que desplazarse, en coche, hasta los alrededores de Padul, para llegar al comienzo de la ruta. Luego, con el tiempo, he ido comprobando que sus convocatorias son habitualmente así de numerosas…

 

 

 Arriba te he puesto el enlace de mi crónica de ese día, por si te apetece leerla. Solo quiero decirte que ese fue mi primer contacto con este club, hasta la salida que hoy te voy a contar.

 

 

 

Los viernes hay una kdd llamada “El embrujo del Llano” a la que suelen venir [email protected] del club del que te estoy hablando, pero no son salidas propiamente del club.

Un día me apunté a una, y vi cómo Pepe “Rizos” y “Dongo”, principalmente, ayudaban a las chicas a progresar en su técnica: trankitos, saltitos, trialeras de bajada, senderos de subida, etc. Ahí, pude comprender el porque de sus buenas maneras en la ruta por los alrededores de Padul. Una ruta exigente física y técnicamente.

 

Aquí tienes mi crónica de esa kdd.

http://40bike.blogspot.com.es/search?q=embrujo+del+llano

 

 

Pues ya estamos en el día en cuestión, el que te quería contar, pero me apetecía que supieras cómo llegué hasta el día de hoy, el día en que soooooolo salen las chicas del club, el sábado.

Salir con las chicas de iniciación es complicado, porque es el único día en el que ellas pedalean sin los chicos del club. Ahí no hay compi que les ayude o arregle un pinchazo, ni rotura de cadena, ni cable de cambio roto, ni nada de nada. De hecho, uno de las razones por las que salen soooolo ellas, es para que cada problema se lo solucione cada una, y si no sabe o no puede, entonces le ayudan las compañeras, pero de entrada, han de ser lo más autónomas posible. Ellas han de aprender a resolverse todas sus contingencias, porque así lo han decidido en su junta directiva. De manera que para poder pedalear con ellas, me tuvieron que autorizar, e invitar, y afortunadamente lo hicieron, con la connivencia de mi amigo Pepe “Rizos”.

 

 

 

Quedamos a las nueve en el sitio desde el que habitualmente salen. Al llegar, me encontré en primer lugar con Laura. Lucía lleva pocas salidas en el club, pero ya tiene un interesante papel, que luego te desvelaré.

Fueron llegando el resto de bikers, y nos fuimos saludando, hasta que por fin llegó Kate (presidenta del club) y me presentó. Menos mal, porque me sentía como un elefante en cacharrerí jajajaja. No explicó la razón de mi presencia, pero para tranquilidad del grupo, acostumbradas a que no haya hombres este día, la justificó. 

 

 

 

La ruta que la han preparado Kate y André. Vamos a Los Caballitos del Rey. Antes de salir, nos reunimos entorno a ellas, y Kate explica las normas a seguir, sobre todo para las nuevas. Mientras, van pasando un papel en el que todas ponen sus nombres, sus teléfonos y el teléfono y nombre de un contacto, por si hay algún problema y tienen que avisar. Hay alrededor de 40 chicas hoy. Observo que todo está bastante bien organizado, y eso da bastante seguridad, sobre todo a la que empieza.

 

 

 

 

Comenzamos a dar pedales, bajo la dirección de Laura André. Ella, argentina de nacimiento pero granadina de adopción, va marcando el ritmo. Se comunica con Kate, que va cerrando grupo conmigo, con un walkie talkie (otro detalle de organización)

 

 

 

 

 

El día que he encargado para hoy, no se si sabes que en las citas importantes lo hago  (tengo mano en el ministerio) es un buen Lorenzo que nos caliente, y el fresquito justo para que haya ritmo de pedaleo. No me ha salido barato la verdad, porque la gente está empeñada en que llueva, pero me rasqué el bolsillo, y hoy no va a llover. En mi encargo iba incluido un regadito del campo unos días antes, para que el terreno estuviera bien asentado.

Tras abandonar la zona de quedada, rodamos junto al río Genil, luego subimos hacia la Puleva, la dejamos a la izquierda y llegando a la autovía, nos reagrupamos. Como en todos los sitios, se van haciendo grupillos por afinidades. Y no paran de hablar y ni reirse, esto promete. 

 

 

 

Por fin dejamos el asfalto y pedaleamos por tierra, por un caminillo, hasta llegar a un paso elevado, y buscamos el sur de Maracena. El ambiente como te he dicho es muy alegre, hay mucha broma.

 

 

Al atravesar el paso elevado de la carretera de Málaga, con un poco de vértigo, buscamos un estrechito ito ito sendero, que hizo las delicias de las más habilidosas, pero las que no, iban timoratas. Alguna quiso apretar a las menos habilidosas, y salió “la Kate” a poner orden, jajajaja “¡¡¡¡¡nada de poner nerviosa a la de delante, en el sendero, ehhhhh!!!!” las que se sintieron aludidas rápidamente reaccionaron “¡ya esta aquí “la Kate” poniéndonos firmes! jajajaja ¡como manda la jefa! pensé.  Todo con muy buen rollo.

El senderito nos llevó a una pista bastante buena, dirección Atarfe. Mientras charlaba con la jefa, y me contaba cositas del club, iba sacando algunas fotillos para la crónica, aunque no todas son mías, algunas son “robadas” del facebook del club  (Gracias!!)

 

 

 

 

En el grupo de hoy viene Ana, que enseguida vino a saludarme, cuando me vio al inicio de la ruta. Con esta biker coincidí en la kdd “Embrujo del Llano” que te conté al princípio. Ha cambiado de montura. Se ha hecho de un pepino impresionante. Una e-bike con ruedas plus, y una geometría para poder hacer diabluras. La acompaña su hermana, que claro, ha heredado bici jajajaja, y esperemos que afición, porque se está iniciando hoy. Con ellas también estuve charlando un buen rato.

 

 

 

Casi sin darme cuenta, llegamos a un precioso parque en Atarfe, y, me cuentan, lugar de duras batallas en un pasado lejano. Allí nos juntamos [email protected], e hicimos divertidas fotos, porque guasa tienen estas chicas para aburrir…

 

 

 

Y aquí se acabaron las conversaciones, no porque no las hubiere podido tener, que la compañía es afortunadamente muy dicharachera, más que yo jajaja, es que llegan los repechos, y hablar lo que se dice hablar, poquito, aunque algo hubo, pero había que ir atento a la pendiente, sus roderas, piedras, y demás negocios…

Es campo de olivos por el que ahora vamos, y ya se sabe como se las gasta este terreno. Suele ser duro de pelear. A la salida del parque, antes de los repechos, charlaba con una de ellas, que llevaba una medallita colgando del casco, es de la virgen de La Milagrosa, me cuenta. Se la regalaron unas monjitas en el Camino de Santiago, y ya pues enganchamos con el tema. Lo he hecho un par de veces con mis amigos (el Frances y el Primitivo) pero en bicicleta, ella lo hizo a pie.

 

 

 

 

En un momento dado, la chica de delante dijo “paro, paro” y yo no sabía qué quería decir, y es que no recordé que al comienzo de la ruta se hablaron de unas normas, y una de ellas es avisar, a los que te rodean, de que vas a parar, y así no interrumpir el pedaleo de las de atrás, o provocar alguna caída. Eso es civismo y lo demás son tonterías…ooooootro de tantos detalles de pedalear “EN Femenino…” Nosotros, los chicos, no solemos atender estos asuntos con tanta sutileza…

Tras un breve descanso, para recomponer el grupo, vinieron las partes (de bajada) más técnicas de la jornada. Primero una pista de falso llano con el suelo bastante roto, desde donde se podían disfrutar de unas excepcionales vistas de Granada. Como nunca había venido por estos lares, las disfrute mucho.

 

 

 

La cosa no terminaba aquí. Luego había que bajar por la misma pista, más rota aun; las roderas eran cada vez más serias, y a eso se le añade peña en sentido contrario, subiendo…Hay que compartir el espacio!!

 

 

Superada esta primera exigente zona, a la que renunciaba hacer sobre la bici, la que no se sintiera segura, paramos a disfrutar de un descanso e hicimos algunas fotillos…

 

 

 

Salvadas las roderas de subida, por la zona de Olivos, y las de la bajada, tocan otras dificultades. Las chicas deben de entrar en unas hondonadas naturales que hay en el sendero, y salir de ellas pedaleando. En principio parece una cuestión menor, pero cuando estas empezando no lo es, además, como suelo decir, “el miedo es libre”.

 

 

 

Tuvieron que ponerle  arrojo, valentía y técnica, para hacerlo. Fui testigo de ello. Algunas se paraban a observar el asunto, antes de tirarle, otras, al no superar el repecho, se daban la vuelta, y volvían a coger carrerilla para tirarle de nuevo y superarlo. Se les podían ver las caritas de satisfacción, al lograr pasar la zona montadas en su cleta; fueron tres hondonadas las que tuvieron que vencer.

Terminada esta parte, pedaleamos hacia el sitio en el que disfrutaremos de un merecido descanso, y los divertidos toboganes…

 

 

 

 

 

En este lugar las vistas son buenas, muy buenas, buenísimas, y aunque Lorenzo no nos facilitaba las fotos, se hicieron y salieron. Este descanso lo aproveche para conocer a algunas de las bikers. Unas con más experiencia, otras con menos, unas de unas edades, otras de otras, pero todas con el mismo punto de satisfacción. Con ellas charle sobre sus experiencias en la bici. Están encantadas con el MTB, y con el club. Las que son nuevas, me comentan que no dudan en hacerse socias, se sienten muy cómodas.  

Mientras comiamos algo, Laura, la primera biker con la que me encontré al comienzo de la ruta, nos llama. Va a contarnos cosillas. Al princípio de la crónica te comente algo sobre su iniciativa. Contó unas anécdotas muy  ilustrativas, sobre la importancia estratégica del lugar en el que nos encontrábamos. Fue territorio de durísimas batallas en el pasado, con Don Juan de Castilla como protagonista, y que luego, años más tarde, y de mano de los Reyes Católicos, terminaría con la conquista de Granada. También nos contó que era lugar de paso de los viajantes, para satisfacción de los bandoleros de la época. En fin, un ratito de lo más edificante el que pasamos con Laura.

 

 

Por el mismo precio de pedalear con estas chicas, me llevo una lección de historia. Qué te parece, ¿mola o no mola venir?

 

 

Aprovechó Kate este momento para explicarles a las bikers la razón de que las acompañara, yo, hoy. “Va a abrir su página web, y quiere hacerlo con la crónica de una ruta, con el grupo de iniciación del Club Ciclista En Femenino Granada” les dijo. A todas les pareció una buena idea, e incluso la aplaudieron. Kate me cedió la palabra, y me presente. Les conté que llevo mucho tiempo escribiendo mis andanzas y aventuras con mi bicicleta, por el campo, y que por circunstancias de la vida, lo he hecho en distintas partes del pais, y que el blog que tengo lo iba a convertir en web.  

Después se habló de otro tema interno del grupo, y ya con el estómago lleno, las fotos hechas y la crónica de Laura, nos dispusimos a bajar, y volver hacia Granada.

Al terminar la bajada, Kate y otras bikers tuvieron que dejar al grupo. El resto, seguimos pedaleando hasta llegar al cruce con la carretera de Córdoba. ¡Dios mío que complicado resultó cruzarla! Aquí fue donde volví a darme cuenta de que pedalear “En Femenino” es diferente; menuda paciencia tienen las chicas. Es verdad que éramos un montón de peña para cruzar.

Hasta que André no vio que era supersegurodelamuerteeeee cruzar, de allí no se movió nielkopetimbendito ¡Como manda esta chica! jajajaja

 

 

Cruzada la carretera, viene una parte de asfalto, como por un polígono, en donde había en mitad de la calzada un agujero enorme. Mi reacción fue ponerme en medio e ir avisando, junto a otra biker. De pronto dos de ellas deciden tapar el boquete, con una enorme pieza de cerámica. ¿Crees que me pidieron ayuda? Nooooo, se fueron a por la piedra ellas, y la colocaron. En vista de que no me necesitaban más, me subí en mi cleta, y continué pedaleando con las chicas.

 

 

 

 

 

Pasada esta zona, que fue corta, nos metimos por entre las alamedas que hay hasta llegar al río Genil. El terreno estaba embarradete, pero fue divertido, toda una oportunidad de defenderte sobre la bici, en donde lo más facil era caerte jajajaja.

 

 

Pasamos por entre una obras de lo que será en un futuro una carretera, y al llegar al río, lo seguimos dirección Granada hasta llegar al carril bici.

 

 

 

Este tramo que viene ahora, antes del carril bici, siempre es duro. Tanto bache y piedra, ya terminando la ruta, siempre cuesta algo más, hay que meter el extra que te quede, y al entrar en el carril bici, parece que volaras ¡como cambia la cosa…!

Llegamos cerca del Tico Medina, y otras chicas se despidieron del grupo.

Las que quedaron y yo, continuamos; llegaba el tercer tiempo, o sino para que todo este lío de preparar la ropa por la noche, madrugar, desayunar temprano, vestirte de ciclista, pasear por el campo con este frío, etc etc.

 

 

 

 

Dimos cuenta de unos cuantos zumos de cebada, con sus correspondientes hidratos de carbono, justo cuando la ventana metabólica está más receptiva, y así recuperar estos cuerpasos…mientras charlábamos de la ruta.

 

Hacer deportes, en general, para la mujer, nunca ha sido sencillo, y no por que no puedan, solo tienes que mirar las últimas olimpiadas, el medallero… Ahora lo es más. Pero montar en bici por el campo, es otra cosa…requiere muchos y variados tipos de esfuerzos. En la ruta que te he contado, la mayoría de las chicas no tienen facil poder invertir cuatro o cinco horitas de pedaleo, así que mi enhorabuena a todas ellas, y al club que las cobija, “Club Ciclista En Femenino Granada”. Lo he pasado francamente bien, y he aprendido no pocas cosas de vosotras.

Muchas gracias chicas!!!

 

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